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¿QUÉ HACER CON EL PROBLEMA DE LA EDUCACIÓN?


DR. JORGE LAZO ARRASCO*

 

Hace algunos días la noticia procedente de Tacna originó, comentarios de toda índole, además de preocupación. Varios Padres de familia tacneños están matriculando a sus hijos, en Escuelas de Arica y otros pueblos aledaños, vale decir en Chile. La explicación fue que, en el Perú, la educación deja mucho que desear, además de la deficiente infraestructura.

 
Si esta noticia se adiciona a la serie de comentarios negativos que, desde hace muchos años, se vienen esgrimiendo, como que la educación muestra es “la peor de América Latina”, que está en “estado de coma”, que ha sido “desaprobada”, que es “pésima”, etc., si todo esto se dice, entonces hay necesidad de clarificar el panorama.

 

¿Qué pasa con la educación nuestra? Esta pregunta late desde el siglo XIX. Es una incógnita
que aún no se despeja.


A fines del Siglo XIX los diarios hacían encuestas, sobre predicciones para el siglo XX.
Le preguntaban a las personas:

 

¿Qué desearía para el siglo XX? Las respuestas fueron tres:


a) Que no haya más dictaduras; b) Que mejore la economía y c) Que cambie la educación.
 

Pero ¿qué ocurrió en el Siglo XX? Pasaron cien años. Las dictaduras continuaron. La economía no mejoró, terminó el siglo con un 54% de pobreza, de las que 5% eran de extrema pobreza.
Y la educación no solo no mejoró, sino que empeoró. Al terminar el siglo, la educación fue declarada en emergencia (Gobierno Provisional del Dr. Valentín Paniagua).


Al terminar el Siglo XX se repitió la historia. Los medios de comunicación volvieron a aplicar
encuestas sobre los deseos de la ciudadanía, para el siglo XXI ¡ Qué pide Ud. para el siglo que viene, el XXI?


Las respuestas básicas fueron las mismas: a) nada de dictaduras; b) mejor economía, eliminando hambre y pobreza, con más trabajo; y c) cambio sustantivo en la educación.  Se añadió: que no haya más corrupción.

 

Al igual que en el siglo XX, se promulgo una nueva Ley de Educación, y se trató de enfocar y resolver el problema con seriedad y fuerza.
 

La preocupación fundamental eran los resultados de la participación de estudiantes, Primaria, Secundaria y Superior, en certámenes internacionales, auspiciados y conducidos por la UNESCO,
mediante organismos ad-hoc.


Estos eventos se realizaban auscultando conocimientos en matemáticas, lenguas, etc, en
los que los alumnos nuestros no tuvieron tanta significación.


Se pensó que el meollo del problema estaba en la calidad de la enseñanza-aprendizaje y que,
la solución radicaba, capacitando al maestro, entrenándolo en el manejo de nuevas estrategias, tecnologías, etc.

 

Si bien, el maestro fue siempre, factor importante del proceso educativo, no lo era todo.
Era necesario voltear la mirada a otros factores; veamos:


a) En el Perú no hay conciencia educativa nacional.¿ Qué significa esto?. Que los Padres de  Familia, el propio Gobierno, los medios de comunicación, la sociedad toda, no quieran a la educación; es bueno que la hagan suya, que no la critiquen, que no la desestimen; que no afirmen la falacia que no sirve para nada, lo cual por supuesto tampoco es cierto. Conciencia educativa nacional es tener emoción, mística, entrega y devoción por ella. Esto hace falta; es
decir una expresión popular de esperanza, afecto y seguridad nacional de apoyo a la educación. Que le muestren cariño y aprecio. Esto no hay hasta el momento.


b) Otro factor importante, es lo referente a precisar los ideales de la educación nuestra
¿Cuáles son esos ideales?. Todo profesor dicta sus clases, imparte conocimientos, pero ¿Cuál es el ideal? Dictar clase no lo es todo. Sin ideales es inexplicable la evolución humana. Por los ideales el hombre lucha y hasta muere. Ahora bien, si no hay ideales, tampoco hay filosofía.
En otras palabras, sin ideales y sin filosofía, tenemos una educación sin alma, emotiva que la empuje, que contagie y que la haga suya; de todos los peruanos. Si a esto se añade que tampoco hay Objetivos Educativos Nacionales, la realidad se hace más aguda. Todo esto es un meollo que no se puede marginar. Es urgente tomarlo en cuenta. Los Incas fueron sabios; su
aspiración en formar niños que no fueran ociosos, mentirosos, ni ladrones ¿Cuál es el ideal educativo nuestro? Este es el punto de partida ¿Cuál es el ideal nacional?

 

c) Otro factor (para no seguir citando) que es bueno analizar y resolver, es el de la importación de métodos, teorías, estrategias, etc, foráneas. Basta de buscar normas extrañas, ajenas a nuestra realidad. Basta de ensayos. El tren de la historia nos ha ganado y nos sigue ganando. La culpa de la mala educación está, en buena dimensión, tanto en el Conductismo, como en el Constructivismo, ambos métodos importados. Que la enseñanza por “objetivos” y después, que mejor por “competencia” que conceptuales, procedimentales y actitudinales, etc, eran
los mejores caminos. Todo esto fueron planteamientos seguidos en épocas lejanas, creadas por los autores, es decir, resultaban extemporáneas, hasta con relación a la época ¿Es que no se puede crear una metodología educativa científicamente peruana?; No hay una teoría educativa nacional? ¿No la poseemos? ¡Claro que existe! Revisen las tesis de magíster y
doctorados en educación. Allí hay ideas de estudiantes de post grado que se archivan
y se olvidan. Y si no las hubiera, que se convoque a un concurso. Basta de mirar más allá de nuestras fronteras. La riqueza magisterial está con nosotros, al igual que la riqueza nacional que se encuentra en los cerebros de nuestros alumnos. Sólo hay que despertarlos.

 

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